martes, 6 de enero de 2015

TRES CARAMELOS

Me apresuro a vestirme para no llegar tarde a un entierro. Cojo del armario un abrigo azul marino que no me he puesto hace años y salgo a la calle. Hace frío. Meto las manos en los bolsillos. Y encuentro tres caramelos. Hoy, que ya no era nada.

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