martes, 14 de octubre de 2014

UNIFICANDO

Las primeras veces que vi negativos de fotografías -mi padre era fotógrafo y los retocaba con lápiz antes de revelarlos en papel- me llamó muchísimo la atención que no se parecieran en nada a las personas que acababan saliendo en las fotos.
Luego me extrañó, aunque menos, lo poco que se parece el dentro y el fuera de la gente. De mucha gente. Vaya, de mí.
Y lo bonitas que son las geodas por dentro y lo feas por fuera. O viceversa, que sobre gustos... hay demasiado escrito.
Para aceptar la convivencia inevitable de la luz con la sombra nada como el ajedrez. O la fotografía. O la paradoja. O el examen de conciencia. O estos pedacitos -qué más da, todo el mundo lo conoce- del poema de Santa Teresa.

Veisme aquí, mi dulce amor .
amor dulce veisme aquí. 
 ¿Qué mandáis hacer de mí?
 Dadme muerte, dadme vida,
dad salud o enfermedad,
honra o deshonra me dad,
dadme guerra o paz cumplida,
flaqueza o fuerza crecida,
que a todo digo que sí.

3 comentarios:

  1. Eres una artista....me encanta...que buen rollo !!
    Lo encuentro genial!!!
    Esa es una cara de mi moneda....

    ResponderEliminar
  2. Lo encuentro genial
    Eres una artista
    Me encanta.
    Esa es una cara de mi moneda

    ResponderEliminar