domingo, 17 de agosto de 2014

FINIS TERRAE

Sería diferente. Antes de Rodrigo de Triana, llegar aquí era grande, quizá terrible, quizá nada. Hoy, a pesar del turisteo incesante, hay quien se sienta solo en las rocas, piensa en los pasos que le han traído, inevitablemente, hacia el resto de su vida, y escucha entre ruidos y conversaciones el compás del agua, que le sigue sonando a más allá.

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