martes, 11 de septiembre de 2012

Nuevo curso, vieja entrada

Lo sorprendente es que ya no me sorprenda la alegría al subir las escaleras.
Los carteles iguales, con la cifra cambiada.
Una mujer algo decrépita me mira en mi reflejo.
Los rostros familiares vistos hasta ayer mismo
y los desconocidos, que contemplan
como su nueva vida lo que yo ya no veo.
De pronto un grito y una risa, un abrazo, una cara
de siete años, donde irradia el júbilo.
Me siento bienvenida.
Mañana colgaré delante de mi mesa
un tapiz africano de lanas de colores.

1 comentario:

  1. ¡ Que bonico ! yo dibujare el tapiz africano, dale un beso mientras me lo invento!!!

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