viernes, 15 de junio de 2012

MARIPOSAS


Sólo su movimiento les podría otorgar cierta indolencia.
En sí, son rígidas como varillas de abanico. Como cualquier insecto con el esqueleto por fuera.
Las gentes que se identifican con ellas me dan un poco de miedo. Se tienen por sensibles y adaptables, la pura flexibilidad y el encanto absoluto. Pero sólo son quebradizas y fáciles de dañar.
Mariposas, que si les pones un dedo encima les quitas el vuelo y el color, sus más preciados tesoros.
Se quedan profundamente heridas, perdida la gracia y la alegría.
Te miran con un rencor de aguijones pequeños e imposibles.
Te vigilan, enormísimo bruto.
Por eso, cuando alguien me recuerda a una mariposa procuro alejarme.
Que no quiero cargar en el, ya de por sí repleto, saco de mis culpas, con esos daños menudos, inadvertidos e inevitables.

(Dibujo de Corinne: Vidriera) 

1 comentario:

  1. PARA ALGUNOS, FUERON JUGUETES DEL DESTINO, SIN CORAZÓN.
    PARA OTROS,HORROR DE LOS CAMPOS DEL OLVIDO DE SIBERIA.
    PARA MI SON LA LIGERA DEL COLOR, ALIENTO DE LA PRIMAVERA, FALDAS DEL AIRE CUANDO SE DISFRAZA DE GITANA, LA MISMA QUE ESCONDE LA CABEZA PARA BAILAR MEJOR

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