viernes, 18 de mayo de 2012

EL CORTE INGLÉS




Teodora entró en una tienda para comprarse unos vaqueros. Fue a la sección de señoras y todo lo que vio le pareció raro, lleno de bordados y tachuelas. No los tocó. Fue a la sección de caballeros.

Pronto acudió un dependiente que la dirigió de nuevo a la sección de señoras. Teodora volvió allí dócilmente y se probó unos cuantos. Le gustaron aún menos que en las estanterías.

Regresó a la sección de caballeros y, cuando no estaba el dependiente solícito, cogió unos pantalones y se los llevó al probador de señoras. No se los compró, en realidad ni siquiera había buscado su talla, fue una necesidad para compensar no sabía qué.

Salió y los abandonó sobre uno de los expositores. De la sección de señoras. Y se creía que no era vengativa.

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