viernes, 11 de mayo de 2012

CONTEMPLACIÓN DE LA ESCALERA



Un punto queda determinado por dos líneas que se cruzan.

Ella había soñado, hacía veinticinco años, con una hermosa escalera por la que subía llena de ánimo y velocidad. Y la escalera terminaba en un techo. Devastador, tanto el techo como el fin de la escalera. Mucho tiempo los creyó la misma cosa.

Veinticinco años después soñó con otra escalera que bajaba. Sus peldaños se iban estrechando cada vez más, hasta que llegaron a ser como los hierros de una reja adosada a la pared por detrás de ella. Tenía que tantear la pared con los tacones para no caerse. Y seguía bajando.

Ninguno de los dos sueños tuvo final. Fueron interrumpidos por el despertar sin llegar a ninguna parte. Aparentemente. El primer sueño transcurría en blancos y colores claros, movimiento y ligereza. Fluidez para llegar a la angustia. El segundo en oscuros y negros, lleno de tanteos y vacilaciones, inmerso en otra angustia, menos devastadora por más previsible.

El error fue buscarles un final. El final no parece más que una necesidad de la mente, no un destino. La escalera en los sueños no es transitable para el soñante. En la más famosa de todas, la de Jacob, unos ángeles subían y bajaban por ella. Jacob sólo la estaba mirando. No se vio a sí mismo transitándola. Ni se le ocurrió.

Percibió inmediatamente que estaba en lugar sagrado. Las escaleras son de Dios. Los templos tienen escaleras que no son para la gente. Soñar escaleras quizá es una gracia, un don, y no algún mapa de utilidades dudosas para recorrer la vida o cualquiera de sus etapas.

La primera, en realidad, no terminaba en un techo. Alguien lo había puesto ahí para no dejarla llegar arriba. De la misma manera, el despertar impidió a Teodora bajar del todo. Techo y despertar eran las puntas del arco iris, que nunca se ven.

Eran la limitación del segmento accesible a su razón. Si no se hubiera precipitado a recorrer la escalera, tal vez habría podido contemplar a los ángeles. Jacob fue más listo y adoró la maravilla sin moverse de su almohada.

1 comentario:

  1. DE DONDE SACASTE ESE DIBUJO POR DIOS !!QUE MORBO ME PRODUCE, NO SE SI VENGO O VOY

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